Los errores que todo perfil profesional de la fotografía debe tener en cuenta
- Mairyn Núñez

- 19 mar 2020
- 4 min de lectura
Actualizado: 20 mar 2020
Cuando comencé a interesarme en el mundo de la fotografía, ni siquiera pensaba en estudiarlo, solo sabía que me gustaba estar detrás del lente y dar clic.
Cuando culminé mi bachillerato quería estudiar medios audiovisuales, pero tendría que irme lejos de casa y mis padres no contaban con dinero suficiente como para pagar gastos y contando que en casa todavía estaban mis dos hermanos. Decidí quedarme en mi ciudad, era algo que quería estudiar, pero no era lo que ansiaba hacer, por eso accedí a quedarme; necesitaba empezar a estudiar y buscando opciones, me encontré con la de estudiar deporte y como yo era atleta de Esgrima, pues no lo veía lejos. Recuerdo que esperando para presentar la prueba de aptitud una prima me llamó ansiosa diciéndome que habían abierto una carrera de diseño; yo quedé en total shock y le dije y ¿cómo hago?, ella me contestó: “tranquila que te anoto y luego vienes para que corroboren tu identidad”. Emocionada, saltando de alegría corro a contarle a mis padres y quedaron encantados; entré, estudié, pasé por la fotografía y pasé por cosas tontas (digo tontas por que ahora me doy cuenta de lo que valía y no lo veía) y desaproveche oportunidades.

Aun así, seguían pasando cumpleaños, fiestas, celebraciones y yo estaba detrás de una cámara… Al graduarme, yo no esperaba más nada sino poder brindarles a mis padres la dicha y el orgullo de ser una profesional y tener un título; para mi mayor sorpresa, mi regalo de graduación fue mi primera cámara réflex profesional, ¡aaahhhh! Gritaba de alegría y emoción.
Uno de los errores que fácilmente nosotros cometemos en la vida, es la influencia, venimos programados para estudiar y poder trabajar en una “gran empresa” y así “Asegurar” el futuro, lastimosamente eso fue lo que tus generaciones anteriores pasaron a tus padres y ellos hicieron contigo, no los culpo, doy gracias a Dios por los padres que tengo y de ellos he aprendido demasiado y por ellos soy lo que soy, pero es lo que aprendieron. Es algo que con el pasar del tiempo y cuando maduras entiendes el ¿qué es lo que deseas hacer con tu vida profesional?, ¿Qué quieres tú?, además, eso es lo que esperaría que nos dijesen nuestros padres, en vez de incentivar a lograr tus metas y sueños, pero no, es todo lo contrario.
Al salir de la universidad, empecé a buscar agencias importantes de fotografía y nunca recibí una respuesta. Continué y pasé por varios trabajos fuera de mi área, pero había que intentar cosas, por último, encontré la oportunidad de empezar a trabajar en una agencia de publicidad y bien, es un buen comienzo para comprar accesorios que necesito de fotografía e irme equipando para formar mi agencia.
Otro de los errores que cometemos en el camino como profesionales es buscar referencias de otros que lo tienen casi todo, pero para formar un estudio fotográfico era casi imposible, empecé a compararme y me desanimé; familiares y amigos empezaron a apoyarme y aun así sentía que con lo que había obtenido no era suficiente.
Craso error, con eso, yo misma me estaba limitando por el hecho de no tener lo que otros sí y empecé a desmejorar, a desconfiar en lo que soy y en lo que podía dar y no lograba, por que simplemente, dejé de confiar en mi.
Le comuniqué a mis padres lo que me pasaba y como todo padre sobreprotector me apoyaban, pero que siguiera por lo más seguro “trabajar para alguien”. A pesar de que amo la fotografía limpie mi cámara y la guardé. Luego seguí investigando y cada vez que me encontraba con un tema me emocionaba, practicaba y lo hacía, pero seguía desconfiando de mi potencial.
Por razones ajenas a mi, tuve que partir de mi país, dejándolo todo para comenzar nuevamente. Fue un choque tremendo por que estaba “sola”, era muy difícil poder tomar una decisión lejos de mis padres, salí de mi país al lado de mi esposo y juntos hemos logrado tanto, que agradezco a él y a muchas personas que ellos saben quienes son, por el apoyo incondicional brindado para seguir adelante.
Comencé a leer libros, webinars, PNL y en el camino se me cruzó una chica muy genial donde ahora digo que Dios me la puso en frente como para que dijera ¡basta!, escucha y aprende. En ese instante empecé a llenarme de valor, empecé a estudiar de nuevo, a afinar detalles de lo que amo de la fotografía y empecé a creer en mí.
Si, creer en mí, es muy fuerte poder lograr hacerlo cuando tienes dudas y siempre tienes en la cabeza que quizás no lo lograrás. Pero ¿te digo algo?, si se puede…
Hoy en día creo en mí, en mi capacidad de hacer las cosas, en lo que sé y debo aprender, en lo que me falta por conocer y dejé de compararme con los demás.
Consejo para ustedes que me leen, si crees que eres bueno en algo, lucha por alcanzarlo, los resultados van a depender del tiempo que dediques en conseguirlo, debes instruirte, estudiar, leer para entender lo que sucede a tu alrededor. Deja de ver que tienen otros que no tengas tu. Porque el que quizás tiene todo, le falta lo que a ti no, por que son las ganas, el amor, el trabajo y dedicación personal que hace que brillemos. Cada trabajo es distinto, sólo falta que tú creas en ello para que los demás crean en ti.


Linda historia y así es, debemos creer primero en nosotros mismos, amor propio, para poder salir adelante, es el arma más valiosa! Sigue luchando por tus sueños y llenandonos de hermosas imagenes capturadas por ti❤